Esperanzados en Vivir, Aceptando Nuestro Morir

Funeraria Aura

Primeramente, consideremos la experiencia de día a día de nuestra vida terrenal cuando nuestros días han sido contados por un doctor u otro profesional médico. Si por cierto hemos tratado todas las vías posibles para recobrar la salud y nada ha funcionado, tenemos una decisión que tomar: “¿Tengo que aceptar que estoy realmente muriendo?, o ¿Debo tener la esperanza de un milagro?” En un sentido muy real, podemos hacer ambas cosas.

La sabiduría védica dice que la longitud de nuestra vida esta predeterminada por nuestro propósito en esta vida y nuestro karma de vidas pasadas. Nuestros días están contados por el destino, y también por nuestras propias manos – y la de otros seres humanos también. Esto no significa que debemos dudar en usar todos los medios para recobrar la salud. Pero ni el doctor más prominente ni la mejor medicina puede salvarnos si nuestro tiempo ha llegado. Como dice el dicho védico: “Si Dios nos quiere salvar, nada nos puede matar; y si Dios nos quiere llevar, nada nos puede salvar”.

¿Dónde nos deja esto entonces? Nos deja con la posibilidad de aceptar nuestra muerte cercana con la esperanza que quizás todavía no haya llegado nuestro tiempo. Quizás sea el tiempo destinado para morir; o quizás el propósito de nuestra vida no esté completo, y una curación inesperada ocurrirá para que podamos completarla. En cualquier caso, está fuera de nuestras manos. Al realizar esto, nos podemos relajar y experimentar cada momento de nuestra vida, preparados para vivir todos nuestros días estando listos para partir si ese es nuestro destino. Dejar ir la presión de luchar por nuestra vida o aceptar nuestra muerte es un gran alivio. De esta forma, otra paradoja relacionada a vivir y morir puede ser resuelta.

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